jueves, 15 de septiembre de 2016

El Estado

Podemos definir el Estado como un poder soberano -es decir, supremo- que controla un territorio habitado por una población. La frontera delimita el territorio y distingue la soberanía interna (capacidad para imponer normas a quienes están en el interior) de la soberanía externa (reconocimiento por parte de otros estados). Con el paso del tiempo, el territorio nacional ha abarcado aguas e incluso el espacio aéreo.
El territorio de un Estado puede cambiar. Las formas más importantes de cambio son la anexión (incorporación total o parcial de un Estado a otro), la unión (dos o más estados pasan a constituir uno) y la secesión (parte de un Estado crea otro).
La población de un Estado puede tener diferentes situaciones legales: la mayoría tienen la ciudadanía de ese Estado, pero pueden residir extranjeros. Los estados regulan de qué modo se puede obtener la ciudadanía. Cuando se producen fenómenos coloniales, los habitantes de las colonias no suelen tener la ciudadanía del Estado que controla su territorio.
La acción del poder estatal tiene siempre dos componentes, aunque a veces sea más visible uno de ellos. Por una lado, el Estado es coactivo (puede aplicar impuestos, emplear la violencia contra la población…) y por otro racionalizador (asegura el orden, proporciona ciertos servicios…).
El Estado ha sido en la Edad Contemporánea y sigue siendo en la actualidad el factor más relevante de la vida política. Sin embargo, desde fines del XX, la globalización ha erosionado mucho su importancia. Hoy, un Estado ya no es autosuficiente en aspectos como cultura, defensa, economía… Se hace necesaria la integración en asociaciones internacionales. De hecho, se habla de gobernanza para referirse a los múltiples actores (estados, ONU, grandes empresas, etc.).
Respecto a la organización interna, podemos hablar de estados simples o unitarios y estados compuestos. Los estados simples constan de un solo Estado.
Existen tres variantes: el Estados centralizado, el descentralizado y el autonómico. En los dos primeros casos las decisiones se toman en la capital, pero en el descentralizado existe una red administrativa para facilitar la relación entre Estado y ciudadano. En los estados autonómicos existe una transferencia de poder de la capital a las entidades autónomas. Los estados compuestos los integran varios estados, existiendo una división entre el Estado más amplio y los estados integrantes. Tienen dos modalidades: federación y confederación. En los estados federales, la soberanía reside en el Estado federal, por lo que los estados federados no tienen derecho a la secesión (EE.UU., RF de Alemania), mientras en la confederación, los estados confederados retienen la soberanía, por lo que pueden abandonar la confederación. En la práctica, la Unión Europea es una confederación.
Al frente del Estado hay un jefe de Estado, que en las monarquías es un rey. En las repúblicas –caracterizadas simplemente por la ausencia de un rey- el jefe del Estado es el presidente de la república. En ambos casos, existen gobiernos formados por un presidente del gobierno y ministros.
Algunos conceptos relacionados con el Estado que debes conocer son:
-Estado de derecho. Es un Estado que se somete a sus propias leyes. Es aplicable a los estados democráticos.
-Estado del Bienestar. Su expansión se produjo a partir de 1945. Se trta de un Estado que procura unos mínimos para sus ciudadanos en cuestiones como vivienda, educación, sanidad o ciertas prestaciones (desempleo, jubilación…).
-Estado fallido. Es un fenómeno reciente producido cuando un Estado no controla eficazmente su territorio (carece, por tanto, de soberanía interna) y se produce un vacío de poder. El caso más evidente ha sido el de Somalia.


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