lunes, 23 de enero de 2017

El avance del totalitarismo

2. 1 Dictadura y totalitarismo

Podemos decir que en una dictadura una persona –distinta al rey- o un grupo
tienen el monopolio del poder e impiden a otras personas o grupos rivales acceder al
mismo. Con frecuencia una dictadura recurre a la violencia para conseguir el poder o
para mantenerlo. Lo más habitual es que los beneficiarios del régimen dictatorial
controlen la actividad política, pero que no interfieran en la vida privada de la
población. Por ejemplo, una dictadura militar común no desea que la población
manifieste opiniones políticas. Pero no tendrá inconveniente si acude a ver
competiciones deportivas o si trabaja horas extras para mejorar su economía doméstica.
Existe un tipo de dictaduras que sí invaden el ámbito privado de la población. Se
trata de las dictaduras totalitarias. En ellas, los dirigentes políticos desean que la
población esté politizada y se adhiera entusiásticamente a sus líderes. Estas dictaduras
buscan la total unanimidad de la población y no dudan emplear acciones contra los
elementos heterogéneos, que son vistos como traidores (p. e., purgas estalinistas) o
como cuerpos extraños (p. e., judíos de la Alemania nazi).

Resulta complicado comprender cómo regímenes tan brutales pudieron asentarse
en países avanzados, especialmente en Alemania. Observaremos los procesos concretos,
pero podemos avanzar que se sustentaron sobre tres pilares:
a) Represión. Es el más conocido, pero es dudoso que sea el más importante.
Ciertamente, los regímenes totalitarios no dudaron en reprimir a los disidentes, incluso
aunque pertenecieran al partido en el poder. La represión solía afectar a grupos
reducidos, de forma que la mayoría de la población no se consideraba a sí misma como
objetivo potencial de la represión.
b) Adoctrinamiento. Fue muy importante. Se trataba legitimar al líder y al
partido exaltando sus bondades. Se disponía de recursos novedosos como la radio o el
cine. Los regímenes totalitarios dedicaron especial atención al adoctrinamiento de niños
y adolescentes, que por su menor madurez y por su desconocimiento del pasado, podían
aceptar como válida cualquier cosa que se les dijera. Con tal fin se fundaron
organizaciones juveniles como la Opera nazionale balilla (Italia), Juventudes Hitlerianas
(Alemania) o Komsomol (URSS).
c) Éxitos económicos. El adoctrinamiento fue especialmente provechoso porque
mostró éxitos económicos de las dictaduras. Tales éxitos eran realmente percibidos por
la población, que frecuentemente pensaba que era preferible vivir en una dictadura que
ofrecía progreso económico a vivir en un régimen más libre que ofreciese solo pobreza.

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